sábado, 4 de agosto de 2012

Para ver


Un montón de historias empiezan en: ''Cuando se despertó...''.


Las que yo escribo, aún cuando no estoy escribiendo, siempre dicen (y si no lo dicen, es eso lo que quieren decir) : "Cuando se durmió...''
Yo no sé porqué.


Quizás es porque son historias de sueño.
Las escribo en dormida, con la tinta de lo improbable, de lo desconocido, de lo lejano. Las escribo como a un futuro que está en mis ojos y que todavía no he sabido contar con la mirada.
Es que con los ojos abiertos el mundo de adentro se me escapa y va a mezclarse con las luces de la calle y los ruidos diurnos.
Cuando miro, me atraganto de cuentos ajenos y la vida toda se revuelve en mi pupila como en un caldero al final de algún conjuro.


Abro los ojos y el día sale a jugar frente a mí, me entretiene con su circo de colores, haciendo malabares con las horas y las cosas que se le cruzan en el camino.
Detrás de mis párpados amainan los ciclones, se detienen los colectivos y se callan los teléfonos más insistentes. Cuando duermo, salgo en busca del mejor sonido, de la verdad encendida, de la buena estrella que, soñando, me cuelgo del pecho.


Yo escribo en el sueño todo lo que pasa adentro. 
Los cuentos que yo cuento se deshacen a la luz o a la orilla de mi boca, cuando intento darles vida de día.
Así es conmigo. Y con mis ojos. Y con mis cuentos.
Yo tengo que cerrar los ojos para ver.


Sueño ileso by Karel García on Grooveshark



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