...Tanto nos pasó alrededor sin darnos cuenta
y hoy las mariposas duermen esperando que amanezca...
Invierno - Dafne U.
Hoy me pasa que el invierno es para mí algún fuego que me crepita dentro. Que trepo en caída libre y me río líquidamente, para que no le falte el agua a este jardín mío. Me pasa que ando viviendo en ninguna parte y en todos lados, que soy lo que le falta a la tarde para anochecer. Hoy me pasa cumplir años y promesas, las que me hago para no volverme a equivocar.
Pero hay algo raro que también está pasando.
Algo raro como algún viento que no sopló ningún punto cardinal. Raro como una canción sin nada para decirme. Raro pero con vocación de luz, de acaso, de justicia poética para estos días destemplados.
Pasa que, sin saber yo cómo o porqué, corre el mismo aire de ese abril, el mismo sol tímido de camisas desprendidas.
Hay olor a los días livianos de cuando la costumbre empezaba a atarme a otros amores. Esos días en que yo iba enlazando coincidencias como grullas de papel en un móvil sobre mi cama, y nada sabían de mí los agujeros de mi estómago, el humo que me vuelve áspera la voz, ni los olvidos con forma de malos sueños.
Pero hay algo raro que también está pasando.
Algo raro como algún viento que no sopló ningún punto cardinal. Raro como una canción sin nada para decirme. Raro pero con vocación de luz, de acaso, de justicia poética para estos días destemplados.
Pasa que, sin saber yo cómo o porqué, corre el mismo aire de ese abril, el mismo sol tímido de camisas desprendidas.
Hay olor a los días livianos de cuando la costumbre empezaba a atarme a otros amores. Esos días en que yo iba enlazando coincidencias como grullas de papel en un móvil sobre mi cama, y nada sabían de mí los agujeros de mi estómago, el humo que me vuelve áspera la voz, ni los olvidos con forma de malos sueños.
Todo está seco de lluvias como cuando allá se iba el invierno, y empezábamos a conocernos más y, quizás, a querernos de alguna callada manera.
Eso quiere decir que cuando llueva será para el desborde, para mis jardines, para mí ánimo, para que se acuerde de mí como era, con mi mal acento y mis errores; para que vuelva a latirme adentro una ciudad en donde creo, con toda mi certeza de cartón, creo a los gritos, que fui feliz.
Cuando llueva será como cuando la nostalgia era mi mochila y yo por ahí me iba, a ver llover en todas partes, enamorada de su sonido de agua y de los besos robados que me ponía en la boca.
No sé cómo pasó, pero alguien me regaló un par de mañanas del otro mundo, para que no me olvide yo que en éste también existen las ventanas que dan hacia otra parte.
Eso quiere decir que cuando llueva será para el desborde, para mis jardines, para mí ánimo, para que se acuerde de mí como era, con mi mal acento y mis errores; para que vuelva a latirme adentro una ciudad en donde creo, con toda mi certeza de cartón, creo a los gritos, que fui feliz.
Cuando llueva será como cuando la nostalgia era mi mochila y yo por ahí me iba, a ver llover en todas partes, enamorada de su sonido de agua y de los besos robados que me ponía en la boca.
No sé cómo pasó, pero alguien me regaló un par de mañanas del otro mundo, para que no me olvide yo que en éste también existen las ventanas que dan hacia otra parte.
Hay olor al abril en que sentía en otro idioma y todos los días tenían el mágico sentido de la posibilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario