miércoles, 17 de noviembre de 2010

La lista

Hace ya un buen tiempo, mi amiga Ceci y yo charlábamos sobre la necesidad y el placer de hacer listas. Listas que, para variar, no sean las del super, las de las tareas pendientes o las de invitados. Listas que digan cosas de una y que, al hacerlas, nos las recuerden y actualicen.

Ella, si no me equivoco, ya había hecho varias. Yo quedé en hacer alguna, y, como en muchas cosas, la dejé a mitad de camino: en el medio se cruzaron aviones, idiomas, descuidos, distancias y tantas cosas, seguramente, para agregar a mi media lista, a mi casi-lista lista.
Se la debía, y me la debía también a mí. Así que, aquí va ella, llegando tarde, pero llegando al fin.

Las cosas que me gustan a mí

* Llenar de cosas las paredes.
* Las pulseras de macramé
* Las orquídeas.
* Reencontrarme con la música de Queen después de 10 años.
* Recibir cartas de puño y letra, cartas de carne y hueso.
* Las imágenes que le nacen sólo a Julio Medem.
* Las palabras que les brotan sólo a mis amigos (sobre todo cuando han tomado de más).
* El nombre de Gabriel.
* Escribir con lapicera fuente negra, a chorros de tinta apurada.
* La música que tiene solito el portugués.
* El bar de Círculo, que bien me hizo sentir en casa y que es hoy muchos recuerdos.
* La esquina verde del Galway, el bar que hizo de casa del otro lado del mar.
* Las burbujas y andar bajo el agua.
* Llorar con Cinema Paradiso.
* Las anécdotas de cuando íbamos a la escuela.
* Tener siempre a mano la guitarra.
* Los abrazos y tener a quienes no los dan en vano.
* El Tribu, un perfume que usaba y me devuelve a ese tiempo.
* Los cuadernos de hojas lisas.
* Cuando gana San Martín.
* Cantar de a dos.
* Cuando nos cuentan que hay una canción que cantamos que les emociona o lo sienten bien fuerte dentro.
* La lluvia finita.
* Releer algún Harry Potter con la emoción y el misterio de la primera vez que los leí.
* Septiembre y los lapachos en Tucumán.
* Abril y su solcito de tregua en Bourg en Bresse.
* Las consignas del mayo francés.
* El mate bien amargo y con yuyos.
* Las camisas sueltas, cómodas y de colores.
* El atardecer en el Titicaca.
* El atardecer, la hora naranja.
* El Tango...que hace mal y sin embargo...
* La trova, lo que fuera que ella sea, y lo que sea que ella tiene que me hace un poco a mí ésta que soy.
* Un paseo por San Telmo.
* La mueca devenida en sonrisa de Ethan Hawke.
* Las callecitas de Colonia (y ese quéséyo, viste?).
* Un momento exacto en tantas canciones...Como esa en que Silvio dice '...borracho de las sombras de mi calle...'
* Las vueltas al mundo de los parques viejos.
* Los bombones Marroc.
* El algodón de azúcar.
* Los barquitos que hago en palabras y me regalan en papeles.
* Dormir tapada hasta la nariz.
* La calma de los franceses.
* La vista de la ciudad desde San Javier.
* Una casita de adobe en Amaicha.
* Ver a esa gente que hace magia cuando agarra una guitarra.
* Seguir riéndome con Friends.
* El ruido de las patitas de mi perro salchicha, que lo anunciaban en todos lados.
* El olor a albahaca.
* El azar de encontrarme a gente sensible en blogs, foros y otros cibermundos.
* La plaza San Martín, plaza de todas mis tardes.
* Le square des Quinconces, la de la glorieta, donde charlábamos cuando se ponía más frío el invierno.
* Las novelas latinoamericanas.
* Los corsos de las murgas.
* El patio de mi escuela.
* Mi calle, mi barrio, mi casa.
* Las gomitas de colores.
* La sensación de haber nacido una canción.
* La gente que se muda y conserva su acento.
* Acordarme del sueño que es París.
* Cantar La Hormiguita, de Juan Luis Guerra.
* Los 365 gustos de quesos de allá.
* Los casi tantos gustos de vino, y sobre todo el beaujolais.
* La cerveza fresca y en buena compañía, de acá.
* El fernet, medio y medio.
* La vista a orillas del Rhône.
* La gente que cuida la memoria y la reparte.
* Cantar, por dentro y por fuera.
* Escribir, de adentro para afuera.

...Lo mejor de las listas es que siempre son parcialmente incompletas: cualquier día vuelvo a ella y la alargo, la tacho, la revuelvo, la vuelvo a empezar.

4 comentarios:

Silvina dijo...

yo leí esa lista cuando era más cortita, cuando le faltaban las cosas de allá, cuando me quedé cuidando un cuaderno..
me quedó sonando, me gustó mucho, y me quedó una cosa pendiente que cada tanto recuerdo.. una alegría leerla nuevamente y más larga.. que siga creciendo!
abrazo desde aquí...

Lucía dijo...

Las listas
son como un océano... ( y todo lo que el implica)

Comparto varias cosas.

Besitos.

La otra dijo...

Mi semi-lista lista estuvo bien a salvo con ud, no me cabe duda de eso... Después me cuenta qué es eso pendiente que cada tanto recuerda (hacer su propia lista, quizá?).
Seguirá creciendo, eso es seguro...ya me dará una mano si me olvido de algo.
beso pa ud!

...
Lucía,
cómo un océano por lo profundas, por lo largas y anchas, porque hacerlas ahoga un poco, porque no se acaban...? Seguramente por todo eso y algo más.
Qué bueno que hayan puntos compartidos!
besos!

India Ning dijo...

Me encantan las listas, no sé muy bien para qué me sirven, pero ahí las guardo en decenas de libretas de colores. Listas de canciones, de libros, de pelis, de amores, de lugares, de recuerdos... La tuya está llena de geografías (viajar también vale para eso)

Abrazo!