martes, 8 de noviembre de 2011
Sueño que no tuve
Hace poco quise soñar que navegaba en una cáscara de nuez.
Pero no me salió: algo pasa con los sueños que son tan escurridizos. Algo pasa que la gente, en lugar de soñar que flota en un caparazón de nuez, sueña sombras y fantasmas que los despiertan transpirados y boqueando por aire en mitad de la noche.
Yo quería soñar que me subía a una nuez y remaba para cruzar un charquito de vereda que, dado mi tamaño ínfimo, se me hacía un océano. Y que llovía con gotas que, desafiando toda física, en vez de enormes, eran chiquititas, más que yo, tanto, que entraban en la palma de mi mano. Gotas que yo me guardaba en el bolsillo y así se quedaban, siendo gotas siempre (yo me las llevaba para cuando me diera sed).
Yo quería soñar un mar en mi vereda.
O, si todo fallaba - y los vientos de los silbidos de los nenes se apagaban, y si sus barcos de papel no salían a acortar distancias - treparme a una burbuja de jabón y surcar, flotando, el cielo quebrado de una siesta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Bonito sueño... si no lo soñó, lo dibujó al menos!
Abrazos ;)
Me gustaría...un sueño por un dibujo, no es mal canje... :)
Publicar un comentario