yo también sé rendirme a una nana
y acomodarme en los huecos de cualquier almohada.
Cántenme porque me arrullo,
porque sólo así suelto el verso mordido
el que duele,
el de la infancia
de nombres dibujados en un árbol y un corazón.
Háganme la canción de los intentos
y de la paz que cura,
la que acaricia al borde de la boca
como la promesa de un beso
que va a ser.
Cántenme aunque llegue tarde
la canción a mí se me hace sangre
siempre
y en ese caudal rojo corro
y crezco yo.
Cántenme que me arde el día,
que se me acurruca la madrugada en el entrecejo,
que se me atragantan los desencuentros
y he dicho cosas que me tiemblan dentro.
Cántenme que el sueño es una corriente de aire
que se me pasa silbando de media tarde.
Cántenme.
A mí la canción
me salva.
1 comentario:
:) la canción salvavidas... siempre habrá alguna pa ud.
muy bonito está esto!
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