Eso que tironeaste con tanta fuerza era una de las líneas de mi mano.
Ay, mi mano... que nadie lo sabe, pero está hecha de lo mismo que la de mi abuela; será que tiene las mismas urgencias.
Fue así como te quedaste con eso que no es tan mío, que es de ella, que ahora es tuyo y quién sabe de quién más será.
Como el día en que me caí del subibaja y el chiquito que me ayudó a levantarme ese mismo día, justo ese día, había descubierto que existía tu país, y había manoteado tu ciudad en un mapa planisferio de la casa de sus abuelos.
Así nos tocamos la primera vez.
Veinte años después, me encuentro hablando de azares con mis amigos. Ellos dicen que no pueden hacerse teorías pero a medida que nos exploramos, descubrimos que fuimos al lado, en paralelo, y que ahora sólo hemos cambiado esas rectas a perpendiculares...Yo no sé de matemáticas, pero en algún número también nos habremos encontrado.
Te cuento más, hubo un día en que llovió mares y a nadie se le movió un pelo. Yo lloraba por otras cosas, y vos, vos también llorabas por otras cosas. La lluvia mía, y tu sol de verano y, mientras, todo el llanto. Lloramos y tomamos una copa de vino a la hora del último descanso.
¿No ves que está todo enganchado? Todo se mezcla jodidamente; nos une la ternura y un mundo que se rompe de espanto y nunca pero nunca se va a dormir.
Te atan a mí muchos días antes de nosotros, de todos nosotros. Venís conmigo antes que yo, antes que vos y todo este abismo.
Conocernos fue solamente reinventarnos... ¡Despertate! La vida es ese déjà-vu.
Qué me mueve sino la vuelta... He estado en tantos lados... Hoy solamente vuelvo y me creo eso de verlo todo por primera vez.
Ya existe la canción que no encuentro, y alguna noche habré dormido bajo de un escenario con tu acento y mi guitarra.
Empecé a escribir la noche que mataron a mi abuelo, la siesta en que me regalaron el primer bloc, el papel en blanco. Y todavía no aprendo.
¿No ves que está todo calculado?
¿No ves que darse la mano es tocarse hasta lo último?
Quiero decirte todas las vidas que esta vida nos ha dado.
3 comentarios:
Yepes, por favor, busca un editor; difícilmente va a pasear uno por tu manta de retales. Búscalo. No es justo que estas letras sean leídas por un puñado de amigos. No seas egoísta, no hagas uso de tu crueldad (que la tienes, como todos) haz algo para que lo escrito, aquí, más abajo, en tu diario, en tu almohada, vea la luz más allá de Tucumán.
Es increíble. Qué ser más interesante que existe por aquí.
Maese Zoe:
El desenfrenado latir en las letras que han rodado hacia mis ojos, me despiden dejándome la misma sensación de cuando veo el atardecer en mis sueños diurnos. Mas veo que tus palabras corren hacia otros horizontes, no se dejan detener, no lo quieren.
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