en la pecera
y van subiendo, lentas,
las burbujas del tiempo que fue.
En la pecera está tu mano
revolviéndolo todo
tu mano
quebrando el agua
y estoy yo,
con ojos de nena curiosa
detrás del cristal.
Seca,
y por fuera,
estoy yo.
El agua quieta
el tiempo dormido
todo cabe en una pecera.
También el espacio entre el ayer no dicho
y el hoy
con sus muecas, sus desperdicios.
Todo cabe en la pecera
también el día en que se detuvo el tiempo.
Ésta es la vida que nos toca,
vida bajo el agua.
Y nosotros,
ojos de superficie
cegados de luz de día
boqueamos pidiendo aire
y olvidamos que al fondo,
siempre abajo,
vive todo lo que nos falta
lo que no dejamos subir
y se nos hace agua en las manos.
Al fondo
al fondo, el momento
de mirarte de reojo
o no mirarte
y que todo pase
y yo no sepa porqué.
En la pecera
todos los tiempos
y una mano
removiéndolos.
3 comentarios:
Todo se ahoga en algún momento.
'' En la pecera todos los tiempos''
Muy lindo.
Saludos.
niña... cómo hacer pa que ud se mire desde afuera sólo un segundo?
ya no se si sirve decirle que sus palabras son obras de arte, que me atraviesan, que me hacen detenerme unos minutos, que me generan imágenes y sensaciones, que me conectan con tantas cosas.. que me hacen creer...
que aunque ud no lo crea es todo un regalo que al menos se deje leer...
Me olvido a veces de lo lindo de sus barcos...
gracias, mi niña!
....
Qué se puede hacer con los ahogos si no poesía, no creés, Lucía?
un beso!
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