El de mi amigo
En el sueño de mi amigo estoy yo, al borde de algo, encerrada. Y se me puede visitar. Pero ahi estoy, esperando alguna cosa.
Sin creer del todo en los sueños creo, eso si, en mis amigos y sus impresiones. Creo en sentirse encerrada, y en la espera. Creo en que a veces hay solo puertas en medio nuestro y cada historia propia es una habitacion de hotel privada, algo que no llegamos a ver.
Cuando mis amigos me cuentan los sueños me asusto. Me da por pensar que estan hablando en lenguas que no entiendo, que dicen sin decir, que la cabeza no termina de saber lo que el corazon piensa.
Me cuentan lo que sueñan para que no se cumpla y sea mentira, para que la pesadilla se quede pesadilla y no lamentemos ningun resto de mal sueño.
En el sueño de mi amigo, no me puede visitar.
El mio
Anoche soñé que volvia.
Es probable que ya lo hubiera soñado antes pero solo hoy me desperté con el sueño en la boca (recordar lo soñado nunca fue lo mio).
Volvia pero solo por un tiempo limitado, porque tenia vacaciones y, evidentemente, muchos euros para gastar. Estaba en mi casa y reencontraba a toda la familia, incluso a los vecinos y a esos tios que hace años que no veo. Pero ninguno de mis amigos estaba ahi. Ninguno sabia de mi vuelta : o se olvidaron o yo nunca les dije nada. Y yo pensaba en visitarlos, en decirles que ahi estaba y tomarnos unos mates o unas cervezas o en ese orden, pero siempre dudaba.
Era como si mi partida fuera inminente, al dia siguiente o algo asi, y quedara siempre poco tiempo para hablarnos, para vernos, para contarles todo lo que habia vivido, todo lo que tenia tan atorado.
Siempre dudaba porque tenia mi pasaje de regreso y mucho miedo: miedo a que luego partir costara el doble, miedo a llorar de emocion y, otra vez, miedo de despedida.
Era como volver tristemente. Era como ser fantasma en silencio, por no levantar la perdiz. Era como quedarse en Francia con paisaje de Tucuman. Y era agridulce, y un poco ajeno: daban ganas de levantarse y andar, hasta donde sea pero andar, hasta sacudirse esa sombra de regreso.
1 comentario:
Afortunadamente este tipo de sueños se acaban olvidando y la tortura con la que nos despiertan, no dura demasiado en el pecho.
Mejor no analizarlos, créeme, mejor dejarlos quietitos.
Un abrazo!
Publicar un comentario