sábado, 20 de diciembre de 2008

Bajo el agua

Otros veranos, cuando estrenaba mi adolescencia con dudas y hartazgos, corría a la pileta y me sumergía. Me agobiaban el calor y las preguntas, las opiniones de los padres y las cosas que quería y todavía no era capaz de hacer. Entonces apagaba mis ganas de quemar etapas en el agua limpia del fondo de mi casa.
No nadaba, no. Solamente tomaba aire, hasta que los pulmones no daban más, y me hundía. O me acostaba, bocabajo, para quedarme quieta de una vez. Porque ahí abajo, ahí adentro, reinaba el silencio. Era como un refugio del tiempo, de los gritos (los de mi cabeza y los otros, los de los demás), del sol, de los espejos. Un espacio vacío de momentos agolpados, donde se podía llorar a lágrima viva sin encogimientos porque todo era húmedo, la tristeza era la dueña de casa allá abajo.
Quedarse ahí era como apagar el mundo, como mandarlo a la mierda con sutileza. Refrescar la cabeza, ablandar el corazón, hacer de las dudas burbujas y mandarlas a flotar. Contener la respiración y soltar el alma, desahogarse de puro pez, de pura gota, de pura y pura humedad.
Entonces todavía no conocía a Oliverio pero yo sé que ahí debajo sonaba él, como un susurro submarino, haciendo juego con el agua, la tristeza y el silencio del mundo:

Llorar a lágrima viva
Llorar a chorros
Llorar la digestión
Llorar el sueño...

...Llorarlo todo pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,por la boca.
Llorar de amor,de hastío,de alegría.

... Empaparnos el alma,la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto....

2 comentarios:

Meli dijo...

AMIGA!!! siempre es un placer leerla pero esta vez vino con plus, volvieron a mi cabeza aquellos días de pileta y de sumergidas bajo el agua!!!!!Cuántas veces vuelvo a necesitar aquél refugio!!!! te quiero mucho yepisss!!!!!!

Anabel dijo...

Ay dios, por qué siempre tenés que escribir el texto justo?! Siempre que decido pasarme por aquí me voy distinta de como entré, porque siempre tenés la palabra exacta que me hace click. Y eso esta bueno, muy bueno.
Necesito llorar así como vos decís, así tal como lo escribiste, bajo el agua como refugio, a lágrima viva, a chorros, llorar todo pero todo todo, para no quedarme ni con un poquitito de dolor, y así con el corazón blandito mandar mi mundo a la mierda con sutileza y empezar tooooooooodo de nuevo.
No tengo más que decirte gracias.