Detalle de una noche
Hasta mi sombra tuvo frío esa noche.
Dibujé peces con los ojos en los marcos de las puertas y de las ventanas y me dormí.
Adentro del sueño quise nadar, más bien flotar sin llegar a ninguna parte. Quedarme en el sueño.
Después fue la ilusión mareada, mis malos oficios, alguien que me miraba con encono, una herida de muerte sin muerte y aprender a degustar sabores más otros.
Después fue la mañana. Quiero decir que me até por la cintura a una nube y anduve hasta que se iluminó por dentro.
Supe que latía, además de la mañana, yo.
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