viernes, 25 de enero de 2013

Detalle de una noche



Hasta mi sombra tuvo frío esa noche.
Dibujé peces con los ojos en los marcos de las puertas y de las ventanas y me dormí.
Adentro del sueño quise nadar, más bien flotar sin llegar a ninguna parte. Quedarme en el sueño.

Después fue la ilusión mareada, mis malos oficios, alguien que me miraba con encono, una herida de muerte sin muerte y aprender a degustar sabores más otros. 

Después fue la mañana. Quiero decir que me até por la cintura a una nube y anduve hasta que se iluminó por dentro. 
Supe que latía, además de la mañana, yo.



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