sábado, 21 de agosto de 2010

Tan chiquitas

Son tan chiquitas, tan chiquitas, que todas las cosas les quedan grandes.También mis puertas y las mesas en donde me siento yo.

Son mínimas y luminosas, como luciérnagas, con ese brillo tan envidiable y al mismo tiempo tan propensas a quedar enfrascadas en su luz. Lucecitas, como cuando me parpadeaban la noche para que yo supiera por dónde ir. Pero chiquitas.

De tan chiquititas que son, aún no aprenden a hablarme con todas las palabras. Entonces, me hacen muecas o me matan con firmeza en un silencio. Me quiebran con desaires y con todo eso que callan, y así me confirman, otra vez, que todo lo cierto habrá de hacerse por lo bajo.

Son pequeñas y, claro, es normal que haya mucho que no sepan. No saben, por ejemplo, que lo que aprieta, ahoga, y lo ahogado se hunde. No saben, no pueden saber, que a veces hacen falta espacio y tiempo. Y que el tiempo no es la medida, de nada (que la medida es uno, o quizá el largo de un abrazo con tanto que no se ha dicho). Y que el espacio es incapaz de torcer nada firme, que los mapas son mentira (que la verdad es quizá el espacio entre dos brazos con tanto que todavía se dirá).

No saben que no se nos ha perdido nada, y que lo que más fuertes nos hace está bien guardado allá donde tiene que estar.

Son nenas. Qué poco han andando…Desde aquí, desde mis balcones de música y vinos franceses, se las ve como diminutos puntitos de colores, colores para joderme el gris, el mío y el de mis días, todos tan iguales.

Las veo desde aquí, siempre. Las veo perderse en disquisiciones que empiezan y terminan siempre allá donde lo dejamos todo: el alma, la camiseta y hasta el nombre. Allá donde había una escuela y estábamos todas tan enteras y tan nuestras. Nuestras y de nadie más.

Las veo cruzar, cruzando un bosque, diría la canción. Y, por momentos, de tanto que se alejan y de tan chiquitas que son, las pierdo de vista. Y no las veo más.

Será que son tan chiquitas, tan pequeñas para mí, que por momentos me da por abrazarlas…para cuidarlas del desamparo, quizá.

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