"...está de más decirte que a esta altura
no creo en predicadores ni en generales
ni en las nalgas de miss universo
ni en el arrepentimiento de los verdugos
ni en el catecismo del confort
ni en el flaco perdón de dios
a esta altura del partido
creo en los ojos y las manos del pueblo
en general
y en tus ojos y tus manos
en particular..."
Se me ha ido parte de mi credo, ¡con lo que me cuesta creer!
No nos conocimos, pero qué ganas de haberme tomado un café (o una cervecita, por qué no) con Mario Benedetti, qué ganas de contarle todas las palabras que le debo, los amigos a los que me unió indefectiblemente...Decirle que fue un puente hacia muchas cosas y me ayudó a entender porqué cantamos y porqué vale la pena entregarse de lleno a una palabra, a un verso por defender la alegría, la poesía y la memoria.
Te voy a extrañar.

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